El futurista Andrew Zolli posee la asombrosa capacidad para dilucidar y seguir la secuencia de los acontecimientos que están transformando al mundo con la confluencia de la tecnología, la sustentabilidad y la globalizacón. Su compañía de estrategias y pronósticos, Z + Partners, ayuda a los gobiernos y algunas de las principales organizaciones mundiales a navegar el cambio global.
P. Ha dicho que nuestro consumo excedió nuestra capacidad para regenerar recursos en 1980. El turismo planeta un problema parecido: el consumo podría ser tan excesivo que acabaríamos con los lugares que más amamos. ¿Es posible revertir la tendencia y evitar las consecuencias?
R. Estamos comiéndonos los sistemas que sostienen la vida. La situación es peligrosa y exige que nos reorganicemos en una escala planetaria. Pero el hombre no es muy hábil para la organización en gran escala y tampoco lo ha hecho hasta ahora. Para que haya colaboración, hay que hacer sacrificios. En la década de 1970 nos preocupaba el efecto explosivo de nuestra especie en el planeta. Algo que funcionó muy bien entre los proponentes de limitar el crecimiento fue introducir en nuestras conciencias el conocimiento de las relaciones sistémicas del planeta. Su error fue que menospreciaron la inventiva innata del hombre. Soy muy optimista en cuanto a nuestra capacidad de adaptación, nuestra creatividad para responder a los retos que encaramos. En los próximos años habrá más tecnologías para resolver el problema de sustentabilidad de las que hubo en el siglo pasado y cuando empiecen a permear nuestra sociedad, el reto será crear una conciencia que nos estimule a pensar: ‘‘Quiero eso en mi casa. Quiero ser parte de ese estilo de vida’’. Y entonces sucederá.
P. Necesitamos alternativas a los viajes aéreos. ¿Anticipa una revolución del tren de alta velocidad –el cual reduce significativamente las emisiones de carbono– en todo el territorio estadunidense?
R. No tenemos algo comparable a lo que hay en Japón o Francia. Si pudiéramos desarrollar esta infraestructura de alta velocidad en Estados Unidos, los viajes en tren podrían atraer más pasajeros. Aun así, la infraestructura ferrocarrilera del país ha dado resultados espectaculares en algunos lugares. Amtrak, en el corredor noreste de Estados Unidos, es la única opción para viajar punto a punto, ciudad a ciudad, con enorme comodidad y casi sin listas de espera. Y de hecho, la experiencia es bastante placentera. Sin embargo, yo promovería los viajes en tren con otros argumentos. A diferencia de muchas otras formas de turismo, el tren ofrece una verdadera sensación de viajar pues no se limita a la experiencia de ir de un lugar a otro. Tengo amigos que acaban de reservar en el tren lento de Yukón porque no quieren ir a más de 32 kilómetros por hora, a fin de sentir el viaje y experimentar el lugar. A veces olvidamos que nuestras máquinas pueden amplificar la experiencia de viajar.
P. ¿Adónde va cuando busca un lugar donde refugiarse?
R. Vivo grandes momentos de paz en el corazón de la Gran Estación Central de la ciudad de Nueva York y también en lo alto de los glaciares de Groenlandia. La paz no es un lugar, sino un estado mental. Para mí, un refugio es la combinación de una conciencia realmente profunda y un sentimiento de gratitud, y es posible tener esa experiencia en cualquier parte de la Tierra, a condición de que encontremos el silencio interior. Un refugio es la quietud que surge por dentro sin perder la conciencia del dinamismo de las cosas increíbles que ocurren en derredor
| FUENTE: National Geographic Traveler (Keith Bellows) |
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