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¿Quiénes son?
La Fundación Huerta Niño se ocupa de atacar el hambre y la desnutrición de niños en su edad escolar, que básicamente representan el 50% de la población argentina. Su objetivo es lograr que los chicos aprendan a producir su propia comida a través del Programa Mi Huerta que los capacita sobre su entorno rural y les permite mejorar su salud cultivando su propia huerta.
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¿Qué hacen exactamente?
Para realizar una huerta, es necesaria la conjunción de diversos participantes: alumnos, maestros, padres, técnicos agropecuarias, la Fundación y el padrino benefactor.
El objetivo principal del Programa es construir al lado de cada escuela rural su propia huerta y, eventualmente, un gallinero para completar el sustento alimenticio de los chicos a lo largo de su escolaridad.
Finalmente, como objetivo a largo plazo, es necesario desarrollar el aprendizaje de un “modelo rural” de sustento que permita a los chicos beneficiarse al máximo de su entorno, y extender el conocimiento y las posibilidades a la población de la zona.
La realización de la huerta requiere de una serie de aprendizajes: limpieza del terreno, construcción de cercos, producción de compost, mejoramiento de la tierra, la almaciguera, entre otros. Luego, es necesario enseñar a cultivar el suelo para poder efectivamente producir alimentos. Todo esto ser realiza durante la escolaridad y lleva varios años pero es la única manera de consolidar los conocimientos y asentar las nuevas pautas alimenticias adquiridas.
Fundación Huerta Niño también hace hincapié en las comunidades que albergan a estas escuelas rurales, ya que éstas gravitan alrededor del centro de enseñanza y se nutren de sus conocimientos y nuevas aplicaciones prácticas. Así, una sola huerta irradia en todas las familias y es este impacto multiplicador uno de los beneficios principales de la huerta escolar.
¿Un ejemplo?
El Algarrobal. Esta escuela rural ubicada en el Municipio El Quebrachal de la provincia de Salta, incorporó recientemente una instalación de Huerta Orgánica Escolar. La misma, tiene una superficie de 10.000 mts2, que cuenta con una chacra, el monte frutal, un vivero, la huerta orgánica intensiva y un pozo de agua, casilla para herramientas y la abonera.
Gracias a ella, pueden proveer de verduras frescas al comedor escolar, mejorando la cantidad y calidad de los alimentos. A su vez, incentivan a los chicos a compartir una experiencia de aprendizaje, con un modelo productivo sustentable en su propio entorno. Por último, benefician a la comunidad social, ya que genera un espacio de participación solidaria y educativa entre los padres, los alumnos y los profesores.
¿Querés sumarte?
Es muy fácil. Entrá a la página web de Fundación Huerta Niño y enterate sobre sus últimos proyectos, modo de contacto y necesidades: www.mihuerta.org.ar
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